Septiembre 20: te falta calle, guachita.

A veces siento que me falta “calle”. Nah, no es que me falte callejear (camino un montón mientras voy de la casa al colegio y del colegio a la casa, jajajaja!), sino que la gente parece ser más astuta, más vivaz y más “adecuada” de lo que a una le gustaría y, a ratos, me quedo corta en el repertorio de reacciones. Será mi Aspiecidad® o juntarme mucho con conejitos y cosas peludas de ojos grandes, pero a veces la maña ajena me gana y termino por intentar taparme entre madejas y más madejas de lana; otras veces, en cambio, esa gama variopinta de reacciones ajenas me resulta atrayente y me hace ver que, socialmente, podrían hacerme falta unos cuantos hervores.

Yo socializo, que quede claro. Poco, pero socializo. Hablo con medio mundo en la escuela, todos los profesores me conocen y entablo conversaciones de tipo “trivial” (o sea, hablar del tiempo y esas cosas), pero no soy mucho de salir de noche en compañías varias ni terminar bailando en algún antro con olor a albóndigas o de andar a media tarde zampándome un pastelito en alguna cafetería del centro, porque la trivialidad me aburre y el resto también se aburre de mi falta de trivialidad. Lo mío es agarrar un libro o una madeja de lana y andar en mi nube mientras todo corre a mi alrededor… es divertido, aprendo un montón y ejercito mis manos, pero puede que mis habilidades interactivas se estén poniendo cada vez más pasadas a naftalina y eso, a la larga, me traiga un aislamiento dañino del cual me cueste salir. A mí me gusta estar sola, necesito estar sola, pero ese poquito de ente social que tengo también tiene sus necesidades, jajajajaja!

Qué hacer en este caso? Como sólo voy a clases dos veces a la semana (pasé a la especialización y me toca todo a distancia, salvo la práctica de octubre y noviembre), apenas podré ver a mis compañeros, pero intentaré recibir mi dosis de caras e ideas ajenas juntándome con los pocos amigos que tengo acá y aumentando mi contacto con aquellas personas que dejé botadas de manera inmisericorde en Chile😛 Tendré que dejar de hablar de cosas tan jodidamente profundas, lo tengo claro, pero quizá tanta profundidad también me haga mal. Sé que mi nivel de “calle” nunca llegará al de las personas requetepopulares, pero por lo menos podré calmar mi creciente incomodidad y mantendré mi aislamiento en unos límites saludables que me permitan disfrutar tanto de mi soledad como de la esporádica compañía (y bulla mental) de otros  :)

Hasta la próxima😉

Septiembre 16: feliz cumpleaños al sitio!

Ohhh, ya ha pasado un año desde que (re)abrí este sitio con un .com y una paga anual, jajajaja! Me siento como una floja, pensé en hacer mucho más de este lugar de lo que realmente he hecho y espero poder cambiar la tendencia al silencio en este nuevo “año sitial”. Recuerdo que escribía mucho en el principio y quería mantenerlo así, fluido y constante, pero la escuela me comió con zapatos y tuve que desaparecer. Como ya no tengo clases presenciales (salvo Inglés), intentaré volver a la rutina de escribir a diario y darme un tiempo para expresa lo que se me pasa por las tripas de cuando en cuando.

Eso es todo por hoy, miren tengo un cumpleaños que celebrar, jajajaja!

Muchos saludos, tengan un excelente viernes y disfruten del fin de semana!

Hasta la próxima, que será mañana!

yo🙂

Septiembre 9: un caminado update!

Estos días han sido mayoritariamente de flojera neuronal. Salvo un par de problemas por aquí y por allá, mucho no he hecho salvo ir a clases de inglés con un profesor que hace babear a media escuela, jajajajaja! Había pensado en escribir antes, pero dicha flojera neuronal a veces me corta la inspiración y, para contrarrestarla, me pongo a hacer ejercicios que quitan el tiempo que podría haber dedicado a escribir, así que quedo igual que al principio… bue, añadiéndole un poco de dolor muscular, jajajaja!

Si nos ponemos a hablar de mis compras compulsivas, confieso que tengo cuatro paquetes de lana orbitando por ahí… dos que vienen desde muy lejos, uno que viene desde Bulgaria y uno que se quedó estancado en Malmö gracias a la obra y gracia del putísimo DHL. Lo mío con DHL ya roza el masoquismo, porque esta vez fue un desliz de dedo mío que hizo que cambiara la opción de UPS a DHL y heme aquí, con el paquete siendo retenido en algún lugar esperando transporte y no en mis manitos pequeñas y blancas, como esperaba tenerlo hoy. No puedo quejarme, yo misma causé este entuerto y tendré que ser un poco más astuta la próxima vez que compre lanas, que será probablemente el año que viene (dudo que me quepan más lanas si sigo comprando así, jajajaja!).

Lo otro que he hecho un montón es jugar a Pokémon GO, así que camino como una condenada varias veces a la semana. Kalmar es una buena ciudad para jugar, el centro tiene una montonera de sitios interesantes y hay bastantes Pokemones y Pokeparadas en todas partes, incluso fuera de mi escuela (tengo tres alrededor y alcanzo una de ellas desde la sala de clases, jajajajajaja!), así que veo un montón de gente dándose vueltas como asado al palo a la hora del recreo. No tengo un nivel tan alto debido a que no soy un tipo de jugadora tan extrema (soy nivel 21), pero considero que es bastante divertido a la hora de salir a caminar y no te das ni cuenta cuando ya llevas 10 kilómetros andando😛 (ya me ha pasado tres veces, jajajaja!). Hay gente que se queja harto acerca del juego (me agarraron hasta a gritos una vez) y dicen que es cosa para niños, pero la verdad es que es algo que tiene bastantes lados positivos (veo muchas familias jugando juntas, uno hace ejercicio queriéndolo o no, haces amigos, conoces gente, visitas lugares nuevos, etc.) y divierte, que es lo más importante🙂 Recuerdo que antes era buena para criticar actividades así debido a que me encontraba en un proceso de calibraje que me volvió temporalmente amargada y, de seguir cono ese carácter tan jodido, probablemente estaría igual que el tipejo que me gritó por jugar… menos mal que se me pasó y que ahora puedo disfrutar de actividades “de plebeyos” sin sentirme extraña o que estoy tirando mis principios por la borda, jajajajaja!

A pesar de las todavía altas temperaturas que hemos estado sintiendo por acá, parece ser que ya se acerca el otoño. No es el típico otoño donde pasas de 22 a 12 grados en un día, sino que ha ido más gradual y seguirá así unas cuantas semanas. Las hojas ya se están empezando a poner menos verdes, hay niebla, ya no llueve mucho y anochece antes de las 8, así que ya estamos fuera del período veraniego y de sus turistas que apenas te dejan caminar, jajajaja!

img_20160909_185133.jpg
Esta foto la saqué hoy, el atardecer tuvo un color bastante más rojizo que el habitual debido a que había cierta nubosidad y me pareció bastante bonito🙂 Acá no se dan los espectáculos al amanecer/atardecer que uno suele ver en Chile, pero a veces hay momentos que vale la pena retratar con cámara… o con celular, como es mi caso😄

Como ya es bastante tarde y aún me queda otra tanda de ejercicios por hacer, creo que es hora de despedirme! Espero que tengan un viernes espectacular y que lo pasen muy, muy bien… lo que es yo, me seguiré torturando un poco, jajajaja!

Hasta la próxima!❤

Septiembre 4: (casi) nada!

Estas semanas de escuela están prácticamente vacías (salvo por inglés, que parece venir con un desgaste neuronal considerable, jajajaja!). Ya no tengo tareas escritas en mis materias usuales, sino que sólo me queda un ejercicio práctico el 12 y de ahí nada hasta que empiecen las especializaciones a distancia y mis escasas idas a estudiar inglés de manera presencial. Sólo me toca ir a la escuela un par de horas mañana y otro par de horas el jueves, estar presente para el ejercicio famoso el lunes 12 y el jueves 15 nos hacen la fiesta de despedida, en la que diría adiós a mis compañeros y cada uno emplumaría hacia diferentes manicomios, perdón, centros asistenciales, jajajajaja!

Me agrada la idea de no tener demasiado que hacer a nivel estudiantil, especialmente luego de un verano asfixiante y lleno de trabajo que me tuvo al borde de una visita con estadía al psiquiátrico. Necesitaba un descanso del “descanso” y justo ahora me conceden el deseo (salvo por inglés, pero el profe parece más relajado de lo que todos creen), así que estoy bastante contenta de poder darle cabida a mis actividades favoritas (escribir, tejer, seguir escribiendo, etc.) sin sentirme estresada por una tarea pendiente asomando la cabeza por ahí🙂

El único punto medio oscuro que me hizo salir de mi tan anhelada atmósfera de tranquilidad fue la visita de cierta personita adicta a la limpieza, la cual tuvimos que pasear por la isla de Öland (que queda a un puente de distancia de donde vivo yo) por horas de horas. Miren, no tengo nada en contra de un poco de improvisación, pero a ella se le pasa la mano groseramente y toda su visita de casi medio día fue marcada por ese aroma a incertidumbre total que a una persona como yo puede fácilmente sacar de quicio. Fue una seguidilla de “ahhh, ahora quiero ir para acá”, “espera, espera, quiero ver esto!” y “busquemos un lugar para tomar café casi a las 8 de la tarde” que me tuvo recorriendo kilómetro tras kilómetro sin obtener nada a cambio (yo quería ir a ver unas lanas en un lugar llamado Ullcentrum, pero esta señora se dio tanta vuelta innecesaria  que pasé por las oficinas tres horas tarde), así que terminé el día de ayer con unas ganas casi insoportables de sacarle las amígdalas con una pinza para cejas… menos mal que hoy desperté de mejor humor, jajajajaja!

Como hoy es domingo y acá es como ley implícita que nadie cocina si no tiene razones de peso para hacerlo, es hora de despedirme por hoy e ir a pedir las pizzas correspondientes a esta semana, jajajajaja! Espero que estén todos muy bien y que no tengan que pasear a nadie si no desean hacerlo, miren que haaartas ganas me dieron de parar en un supermercado y comprar una pinza para cejas “por si acaso”🙂

Hasta la próxima!!!

Agosto 24: en proceso.

Empezamos la escuela con todo: trabajos, trabajos y más trabajos (cuatro en total). Ya he hecho uno, mañana estará el otro listo y el viernes completaré otro más. De ahí me quedaría uno relativamente corto que puedo escribir el lunes (no quiero sacrificar mi fin de semana por cosas de la escuela) o miércoles (tengo hasta el 4 de septiembre para entregar, pero a mí me gusta dejar las cosas hechas lo antes posible). Ya que he vuelto a lo usual en lo que se refiere a mi uso de neuronas y rutina, también tengo más tiempo para mis actividades paralelas (escribir, tejer, seguir escribiendo, seguir tejiendo, cocinar, etc.) y eso me trae la alegría que me faltaba cuando andaba trabajando como una loca. En buen chileno, me fui al chancho trabajando (en internacional, trabajé de manera exagerada) y eso me dejó cansada a tantos niveles que aún necesito estabilizarme un poco para declararme “normal” otra vez (aunque admito que muy normal no soy).

Como tenía un dinerillo “sobrante” por ahí, decidí mirar por la internet a ver si me interesaba algo y vi joyería del estilo bohemio que me encantó! Yo no soy una persona que use muchos accesorios (no puedo usar aros porque soy alérgica a todos ellos) y, si uso, me gustan poco usuales, así que vi collares y brazaletes tan espectaculares (y aparatosos) que me dije “ok, ahí se va un poco de mi dinero”, jajajaja! El problema fue que el sitio web no estaba funcionando, me puse a mirar unas lanas y pudo más mi amor por la fibra que por el metal, así que tendré que esperar unos días para ver si el sitio vuelve a estar operativo y haré todo lo posible para no terminar comprando lanas nuevamente😛 Compré esta vez unas madejas de mohair, no más de 150 gramos, con un tono que oscila entre diversas intensidades de rosa y naranja y que se ve bastante lindo tejido (vi unos ejemplos). A pesar del poco peso que compré, puedo asegurar que 150 gramos de mohair alcanza incluso para hacerse un chaleco si se usa bien, así que estoy un poco indecisa entre chales y chalecos, jajajajajaja!

Lo otro que también está volviendo a la normalidad poco a poco es mi dieta. Como trabajé tanto y apenas pasaba en casa, comí tanta idiotez que terminé odiando cosas que antes miraba con deseos enfermizos (pizza, pasta, etc.). Ahora compramos ese tipo de cosas, las tenemos guardadas en el freezer y yo ni siquiera pienso en que están ahí… lo que quiero ahora es comer ensaladas y cosas más livianas, hacer mis guisos favoritos y olvidarme de aquellas cosas que me dejan noqueada luego de comérmelas. Algo bueno que traiga tanto trabajo, jajaja!

Eso es todo por hoy! Espero que pasen un excelente miércoles, no se me vuelvan locos trabajando y compren lana si quieren, jajajaja!!!

Hasta la próxima!🙂

Agosto 21: sacudiendo las neuronas.

Mañana vuelvo a clases y, a decir verdad, tengo una mezcla un tanto extraña de emociones. No tengo que ir más que hasta mediados de septiembre, que es cuando se termina la malla regular y entramos a la especialización (Psiquiatría, en mi caso), aunque yo tomé también Inglés avanzado para lo de la Universidad y tendré que volver a las aulas dos veces a la semana mientras todo lo demás lo haré lo más online posible. Por un lado, quiero terminar con todo de una vez y poder descansar como se debe y, por otro lado, siento que este tiempo que tengo yendo y viniendo me puede servir para algo más, en particular, para ir preparando mi siguiente movimiento. Ya tengo claro como el día que no puedo trabajar como asistente personal sin terminar yo misma en una terapia multidisciplinaria que quizá requiera hospitalización, así que mi camino en el área de la salud se ha ido estrechando más y más hasta no verle mucha chance que digamos (lo otro sería convertirme en médico, pero es demasiado tiempo invertido para terminar atendiendo 10 pacientes por hora). Me preocupa esta perspectiva tan sombría? En lo absoluto, simplemente necesitaba ver cuán mal estaba el asunto con mis propios ojos (ya me habían advertido que ésta no era la alternativa para mí) para poder tomar una decisión basada más en la realidad que en mis propias y casi románticas ideas. El “problema” conmigo es que casi siempre tengo un enfoque inocente, suelo pensar que todos están dispuestos a poner de su parte y ese tipo de ideas lindas y me olvido que flojos y chambones hay en todas partes, así que el estrés se une al desencanto y hasta ahí no más llegó el ánimo de Sakenne. Si lo vemos desde una perspectiva más “realista”, es obvio que uno necesita dinero y todo eso, pero no puedo negar que tengo muchos más talentos que el saber cuidar a alguien y administrar medicamentos y tampoco puedo negar que esto realmente no me llena, así que mejor terminar el ciclo como corresponde (para no sentir un ápice de culpa) y cerrar la puerta por fuera.

Si me pongo a pensar acerca de mis intereses, éstos serían principalmente el escribir, aprender, las personas (pero desde una perspectiva Asperger) y crear. Amo escribir (seee, un Asperger es capaz de amar, sólo que de una manera más selectiva y controlada), siento que es mi punto más fuerte y es la instancia donde realmente puedo ser yo sin tener que usar los típicos filtros o máscaras que me he visto obligada a usar durante mis interacciones con el “mundo real”. Me encanta, asimismo, aprender cosas nuevas y no me voy a dormir sin saber lo que antes no sabía (tiene su lado no tan amable: me usan como enciclopedia ambulante, jajajajaja!), lo cual me tiene en constante movimiento intelectual y en un eterno proceso de apertura. Siento fascinación por las personas, por cómo se comportan y me divierto montones analizándolas sin inmiscuirme mayormente en los típicos dramas que la gente suele meterse (a eso me refiero con la perspectiva Asperger), lo cual me hace buena espectadora y mucho mejor consejera (el factor objetividad es bastante fuerte en mí)… y qué decir de lo creativo, la lana y yo somos uno😛 Soy buena para las ciencias duras en general (aunque las matemáticas – salvo la trigonometría – me aburren), la historia me distrae demasiado (termino haciendo más historias que la misma historia), las ciencias políticas me aburren (pero admito que es bastante divertido analizar a los políticos), soy muy buena para los idiomas (el problema es que las salidas laborales son pocas y no me veo traduciendo folletos de medicamentos por el resto de mi vida) y tengo mis dotes para la logística (mi gen “busquilla” está muy desarrollado). Debido a mi Asperger galopante y al saber que – haga lo que haga – no encajo en esta sociedad ni con 30 potes de vaselina involucradas en la ecuación, creé una especie de “personalidad social” en donde actúo de una forma mucho más extrovertida y determinada de lo que realmente soy y eso (dicen) me hace una muy buena líder… el problema es que gasto mucha energía más actuando que siendo y, a la larga, ese desgaste me pasa factura en forma de estrés, enfermedades psicosomáticas varias y unos cuadros de ansiedad de proporciones bíblicas que intento apalear a vase de valeriana (porque es lo único que me venden). Puedo hacerle frente a toda esa incomodidad si tengo el control sobre la situación (cosa que no fue posible en mi trabajo de verano), pero eso no ocurre mucho a no ser que seas tu propio jefe o tengas a dicho jefe agarrado de las bolas, lo cual sucede bastante poco seguido por estos lados del mapa y me hace cuestionar si vale la pena exponerme a tanto despelote sólo para obtener un cheque a fin de mes. Puede que haya gente que quiera matarme por verlo desde esta perspectiva, pero para mí sería un error garrafal el quedarme estancada a nivel intelectual y maltratarme a nivel psíquico sólo porque tengo un cheque asegurado… Sí, alimentaría mi estómago, pero qué pasa con las demás – hambrientas – partes que me componen?

El otro día me preguntaron qué quería ser. De manera casi automática, respondí que yo ya soy, que uno no es lo que trabaja y que sería bueno que ya dejásemos de definirnos por lo que hacemos. La otra respuesta que salió de mi boca fue que sé lo que necesito hacer, pero que aún me falta afinar detalles e ir puliéndome, pero que llegaré a la meta algún día no muy lejano. No puedo ponerle nombre a lo que voy a hacer (posiblemente sea más de una cosa, me conozco y sé de mi promiscuidad intelectual) y eso desespera a la gente, pero no me queda de otra salvo ser sincera y decir que mi proceso va un poco más lento que el de los demás (la gente suele ser bastante unidireccional en cuanto a sus intereses, mientras que yo parezco una rotonda con 15 salidas) o, derechamente, responder que la única que tiene pandero que tocar en este asunto soy yo. A veces mi tacto brilla por su ausencia, pero la verdad es que tengo demasiada curiosidad y ansias de saberlo todo como para decir ahora mismo “me dedicaré enteramente a esto” y sentirme contenta con mi respuesta. Sé que a la salud probablemente no me dedicaré (al menos, no a la salud física), que mis ansias por expresarme son más y más palpables y que mis intereses tienen que ver con saber el porqué de las cosas, así que tendré que hallar una manera de fusionar todo eso y crear algo que me haga sentir satisfecha, aunque de momento siento que es mejor terminar lo que he empezado y hacerlo de modo tal que me sienta orgullosa… ahí veré si tiro el cartón por la ventana cuando lo reciba, jajajaja!

Eso es todo por hoy! Es hora de descansar para llegar a la escuela mañana con una cara más o menos decente (digo más o menos porque me golpeé bastante fuerte con una puerta en la cocina y tengo un chichón en la sien derecha). Que tengan una buena semana!!!

Hasta la próxima!!!

Agosto 17: un adelantado descanso.

Ya no estoy trabajando. La semana pasada, debido a las circunstancias especiales que comenté en mi escrito anterior, hablé con los supervisores y me dieron el visto bueno para tener esta semana libre, así que he estado descansando como corresponde (estoy un poco resfriada) y preparándome para volver a clases. Como mi último día fue muy, pero muy loco (salí a las 14 y tuve que correr para tomar un tren a otra ciudad), ni siquiera tuve tiempo para digerir el proceso y sólo me invadió una mezcla de alivio, sueño y un poco de alegría. No, no es que no me haya gustado trabajar, el problema fue que mi ingenuidad y mi exceso de responsabilidad causaron que haya sido yo la que más trabajó, la que estaba al tanto de todo y la que se quedaba “pegada” en el trabajo incluso en mis días libres, lo que provocó una especie de doble trabajo de tiempo completo que me terminó colapsando en cierta manera.

Ya estoy saliendo del colapso, por suerte. La primera noche de “libertad” dormí un montón para luego viajar a Linköping, la quinta ciudad más grande de Suecia y que queda a corta distancia de donde vive mi suegra. El tiempo no acompañó mucho que digamos y la ciudad tiene un aire un tanto frío (la gente es hasta medio hostil), pero encontré por suerte unas cosas que me gustaron. Lo primero que mis ojos vieron al caminar por Linköping fue una tienda de lana, así que no aguanté y me metí a comprar, jajajajaja! No gasté cantidades extraordinarias de dinero, adquirí algodón mercerizado para hacer paños de vieja (cu… ya llevo tres, jajajaja!) y, mientras iba a la caja en mi nubecita de felicidad, vi una lana preciosa que me hacía ojitos y decía “cóooomprameee”. Cuando le pedí a la vendedora que me la pasara para toquetearla mejor, me di cuenta que era de una marca conocidísima por mí y que nunca, pero NUNCA había encontrado cerca: Manos del Uruguay. Yo fui a Uruguay, estuve dándome vueltas como loca por Montevideo y no vi lana por ningún lado por mucho que caminé, caminé y caminé, así que me reí un poco al ver la marca, le conté mi anécdota a la vendedora y, of course, me la compré (sale muy cara, pero vale la pena!).

13902761_10208017922460764_6639917080738996862_n

Si nos ponemos a hablar de características, la lana es un merino superwash extra fino de 800 mts. por 100 gramos, lo cual cae en la categoría de “lace yarn”. La “lace yarn” es lana que se ocupa para hacer calados y tejidos con caída, para lo cual se usan palillos más grandes que los supuestamente recomendados. Una lana como ésta, tejiéndola en tensión normal, usaría palillos del número 2,5, mientras que para calados se usan palillos de 4,5 a 5, lo cual hace que el efecto – si bien no es muy definido ni “firme” –  sea vaporoso y ligero. Estoy usándola para una especie de bufanda calada y, sinceramente, el efecto es muy lindo, aparte de rendir un montón debido a la cantidad de metros que tiene la madeja🙂 Como nunca había usado un material así y me encantó, me puse a buscar otras marcas similares y me topé con la marca Schoppel Wolle y su Laceball 100, que es exactamente el mismo material que mi otra lana y la misma cantidad de metros, sólo que con distinto tipo de distribución de colores.

14068079_10208065460809193_3752411205228186820_n

El precio es un poco menor que el de Manos del Uruguay y la lana en sí viene de Argentina (el proceso de coloración se hace en Alemania), pero no puedo negar que son tan hermosas como la de Manos aunque tienen un aire un poquito más rústico. Si soy sincera, me las compré no sólo porque quería probar algo nuevo, sino que también porque necesitaba algo diferente que hacer antes de volver a la “normalidad”, una especie de transición entre la actividad extrema y el ritmo más rutinario de mis estudios (gasto tiempo, pero tengo la oportunidad de distribuirlo mejor). Como soy una persona simbólica para gran parte de mis cosas, decidí tejer como modo de ir elaborando todos los procesos que viví mientras trabajaba y entrelazándolos para que la conclusión sea algo a lo cual sacarle provecho, tal como uno hace mientras crea una prenda. Puede sonar muy abstracto, pero yo funciono en esas alturas y no me queda de otra salvo hacerle caso a mis tripas cuando quieren algo en particular, jajajaja! Lo otro que me compré fueron un par de prendas nuevas y jabón hecho a mano, lo cual también podría tener cierto aire simbólico si nos ponemos analíticos, no creen?

Llegó la hora de irme a hacer mi labor doméstica favorita, cocinar (no cociné por casi dos meses), ya que cierta personilla está diciéndome que casi se muere de hambre, jajajaja! Nos vemos en otra ocasión, que la pasen muy bien y disfruten de la semana🙂

Hasta la próxima!