Mayo 9: el regreso de un viejo amor.

No he podido caminar estos días debido a que me lesioné una pierna, pero he vuelto a un viejo amor que me consuela: Pilates. En mis años de peso pluma, pulverizados ante la aparición de una bursitis de cadera por exceso de entrenamiento (caminar, máquinas, etc.), era fanática del Pilates al grado de no poder estar un solo día sin hacerlo. Cuando el SOP (Síndrome de Ovarios Poliquísticos) tocó mi puerta y me hizo engordar como si de levadura estuviera hecha, me fue imposible hacer Pilates o siquiera caminar debido a la famosa bursitis y me tomó muchos años reponerme de ésta. Siempre he tenido cierto temor de verla volver y es por eso que suelo inclinarme a ejercicios más livianos, como caminar (que se me va cuesta arriba debido a la rigidez muscular que siento con las pastillas), olvidándome a ratos que el Pilates ha estado esperándome a que me tire nuevamente a la vida y lo practique con la devoción de antaño.

Como mi lesión presente no es de cadera, sino de pantorrilla, puedo hacer Pilates. He estado dos días haciéndolo y admito que me ha costado un montón, he sudado litros y – a ratos – me dan ganas de rendirme, pero luego recuerdo de lo bien que me hacía (y lo bien que me veía, jajajajaja!) y sigo hasta el final. Tanta es mi fe al Pilates que encargué varios videos (entre ellos, uno de principiantes) y seguiré entrenando a diario hasta que vaya subiendo de nivel y llegue al de antaño, que era bastante avanzado. Como no es un ejercicio de alto impacto y ahora tengo la humildad necesaria para modificar los movimientos si se requiere, sé que podré seguir con mi misión de sentirme mejor sin arriesgar a lesionarme y, como muchos de los ejercicios tienen que ver con estiramientos, también me hace bien a la hora de aliviar la tensión que siempre tengo gracias a mis medicamentos. He hecho otros ejercicios, como DDP Yoga (que es un yoga de alta intensidad con cardio incluido), pero involucra cosas que no puedo hacer y me he terminado cayendo más veces de las necesarias, jajajajaja! También he hecho Yogalates (Yoga con Pilates), pero no hay manera que me guste (es muy lento y estático), así que ahí tengo los DVD llenándose de polvo por si alguien los quiere. La aeróbica no me ha interesado nunca, correr no se me da y ya vimos que caminar me lesionó una pantorrilla, así que no me queda de otra salvo hacer Pilates y ver cómo se desarrolla la cosa (o se disminuye, jajajajaja!).

Eso es todo por hoy! Espero que tengan una buena semana y seguiré con mi meta de hacer ejercicio por 66 días, ya que caminar se me está haciendo casi imposible, jajajajaja!

Hasta la próxima!

Yo 🙂