El Recetario de Sakenne: guiso para los que odian el brócoli!

Lo admito, detesto el brócoli en casi todas sus formas. Da lo mismo que sea verde y se vea lindo con su estructura símil coliflorienta, lo detesto igual. Muchas veces sabe a absolutamente nada, te llena de una cantidad de gases capaz de hacerle un hoyo al fuselaje de un avión y hervido es casi una pesadilla culinaria, así que solía evitarlo hasta que se me prendió el foco y comencé a cocinar en serio acá en Suecia, ya que en Chile me tenían vetada la entrada en la cocina, jajajajaja!

Suecia no es un país muy barato que digamos y hay veces en las que se te puede ir mucho dinero comprando comida, así que hay que aprender a diversificar y variar un poco los ingredientes. Lo más caro, por lejos, es la carne, pudiendo costar hasta 15.000 pesos chilenos el kilo de lomo vetado argentino o uruguayo y 7.000 pesos el kilo de filete de cerdo. Con unos precios así, hay que aprender a usar la imaginación (y la internet) para no quedar tocando la guitarra imaginaria debajo de un puente y bajarle un poco el precio a la carne consumida, así que yo suelo ir variando los cortes según el tipo de preparación y la cosa me ha resultado bastante bien (bastante bien: el sueco que tengo de novio se come 4 platos de cada cosa que hago).

Este post le da el paso inicial a lo que de ahora en adelante será llamado el “enjundiómetro”, que es el nivel de picor de las recetas que van a salir en este sitio. La escala irá del 1 al 5, siendo el 1 algo nada picante y el 5 algo que ni siquiera un mexicano criado en los mares del chipotle y el habanero se podría comer. A modo de spoiler, les diré que esta receta tiene el enjundiómetro a nivel 3, que es un nivel decente que no te mandará al baño a velocidad Flash ni dejará a tus papilas gustativas roncando por falta de acción 🙂


Guiso para los que odian el brócoli (Enjundiómetro: 3)

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6 porciones.

Tiempo de preparación: 1:30 hrs.

Ingredientes.

  • 1,2 kilos de cualquier carne que sirva para hacer guiso (yo usé paleta de cerdo que estaba de oferta a 3.000 pesos el kilo, aunque también se puede hacer de chuletas de centro o chuletas parrilleras).
  • 400 ml. de leche de coco en tarro, que sería el tarro entero (en Chile se puede comprar en el Líder, el Jumbo o en cualquier supermercado grande que tenga pasillo internacional).
  • 200 ml. de crema para batir (no la de cocina, que tiene menos grasa y más agregados feos).
  • 2 cucharaditas de ají en pasta (o más si se es valiente).
  • Ralladura de un limón grande.
  • 1 cucharada o más de jugo de limón.
  • Sal y pimienta a gusto (si no usan sal, agregar salsa de soya o salsa de pescado… advertencia: la salsa de pescado es muy rica, pero huele a pata).
  • 300 gramos de… brócoli.
  • Un par de cucharadas de mantequilla o una cucharada de mantequilla y una de aceite.

Preparación.

  • Cortar la carne en pedacitos, da igual si no son muy uniformes que digamos.
  • Agarren su sartén favorita, pongan la mantequilla (con el aceite, si quieren) a fuego máximo y esperen a que la mantequilla se derrita.
  • Cuando esté caliente la sartén, echen los pedacitos de carne y frían hasta que ninguno se vea crudo por fuera.
  • Mientras se está friendo, mezclar la leche de coco, la crema, el ají, la ralladura de limón y el jugo de éste en su olla favorita, dejando el odiado brócoli de lado.
  • Cuando vean que la carne se ve uniforme (sin quemarla, cuidado), echar el contenido de la sartén – jugo incluido – en la olla y bajar la llama a un nivel medio/bajo, cerca del 35% de lo que es la llama máxima de su cocina.
  • Mezclen un poco la crema con la carne, tápenla y dejen cocinando por 1 hora y 10 minutos.
  • Como paso final, agregar el odiado brócoli, la sal (o reemplazo) y la pimienta (si quieren) y cocinar por otros 15 minutos más. Pueden añadir un poco más de limón si desean o subir el enjundiómetro usando más ají.
  • Acompañar con una ensaladita o arroz… o con ambas en caso de tener mucha hambre.

No me maten, por favor… sé que puse que es una receta para los que odian el brócoli y llega esta señorita a ponerle TRESCIENTOS GRAMOS DE ODIO al guiso. Yo también soy contraria a esa majamama verde que es la mala copia de un prístino y versátil coliflor, pero en el caso de este guiso alcanza cierta redención y absorbe los sabores de los otros ingredientes de tal manera que te olvidas que aquello verde que flota por ahí es un condenado pedazo de brócoli. Pruébenlo y, como el guiso se hace literalmente solo, pueden ponerse a postear locuras mientras la olla hace su magia en la cocina. Espero que les guste y que el famoso brócoli baje de lugares en sus respectivas listas negras (ya bajó en la mía).

Buen provecho 🙂

Sakenne 😉

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